viernes, 17 de febrero de 2012


El chile habanero de Yucatán
Origen y dispersión prehispánica




Aunque la cosmovisión maya hubiera podido relatar la creación del chile habanero (Capsicum chinense Jacq.) y a pesar de que se incorporó tan exitosamente a su cultura agrícola, culinaria y socioeconómica, en realidad, el origen de este peculiar fruto, no se encuentra en las regiones mayas de México.
La llegada del C. chinense a la península de Yucatán antes de la conquista europea es poco probable; sin embargo, investigaciones recientes reportan evidencia del contacto precolombino vía marítima, entre los tainos (aborígenes de Puerto Rico) y los mayas del periodo clásico.

Otra teoría de la incursión temprana del chile habanero a Yucatán señala que pudo haber sido por vía terrestre a través de nexos comerciales, pues a la llegada de Colón a las Antillas en 1492, los tainos –descendientes de los arahuacos– ya consumían ají (chile), según lo señala dicho personaje en las notas de su primer viaje a América.
En el siglo XVI, Diego de Landa reporta el consumo del chile entre los mayas:
…Que también tuestan el maíz, lo muelen y deslíen en agua, que es muy fresca bebida, echándole un poco de pimienta de indias (chile) o cacao. Por la mañana toman la bebida caliente con pimienta (chile), como está dicho, y entre día, las otras (bebidas) frías, y a la noche los guisados; y que si no hay carne, hacen sus salsas de la pimienta (chile) y legumbres”.Si bien el testimonio no especifica de qué variedad de chile se trata, deja claro su consumo tradicional. Pero a falta de una evidencia tangible sobre la introducción prehispánica del chile habanero a la península de Yucatán, se ha planteado otra hipótesis que apoya su llegada posterior a la conquista. Al respecto, se argumenta la prueba lingüística de que no existe un término en lengua maya para identificar el chile habanero, como los hay para otros chiles de la zona como el xcat-ik, yaax-ik, chawa-ik, maax-ik y otros. De aquí se desprende la creencia más extendida de que tanto el fruto como el nombre provengan de los comerciantes españoles que lo trajeron a la península desde Cuba en épocas más recientes.
En este estado, la siembra puede efectuarse en cualquier temporada del año con el riego adecuado; pero la época de lluvias (junio-septiembre) reviste especial importancia, pues las temperaturas, humedad y luminosidad favorecen mayores rendimientos.
Las plantas de chile habanero no se siembran directamente en el suelo; es común que las semillas se germinan en sitios especiales llamados almácigos, los cuales ofrecen condiciones muy favorables de suelo, luz y agua para posibilitar un buen crecimiento, así se obtienen las llamadas plántulas, que se trasplantan al sitio de cultivo y también suelen producirse en charolas de poliestireno. En las localidades tradicionales, los almácigos se hacen en estructuras elevadas conocidas en la región como canché.
El terreno adecuado es un sitio no susceptible a inundaciones; en caso de contener vegetación alta y abundante, ésta sea cortada y quemada. Por otro lado, si el terreno es de uso continuo, en vez de quemar, es conveniente aplicar herbicidas desecantes, y si se trata de suelos mecanizados es necesario hacer un surco de 20 a 25 cm de profundidad para permitir el desalojo de agua.
En Yucatán predominan los cultivos en superficies pequeñas y pedregosas denominadas mecates, que son unidades de superficie de 400 m2 (20 x 20 m), en los cuales, con apoyo oficial, algunos productores han cultivado superficies de varias hectáreas en suelos pedregosos y, actualmente, se empieza a promover el cultivo en estructuras protegidas.http://www.kacike.org/MartinezEspanol.pdf 2002.

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