El chile habanero de Yucatán
Origen y dispersión prehispánica
Aunque la cosmovisión maya hubiera podido relatar
la creación del chile habanero (Capsicum chinense Jacq.) y a pesar de
que se incorporó tan exitosamente a su cultura agrícola, culinaria y
socioeconómica, en realidad, el origen de este peculiar fruto, no se encuentra
en las regiones mayas de México.
La
llegada del C. chinense a la península de Yucatán antes de la conquista europea
es poco probable; sin embargo, investigaciones recientes reportan evidencia del
contacto precolombino vía marítima, entre los tainos (aborígenes de Puerto
Rico) y los mayas del periodo clásico.
Otra teoría de la incursión temprana del chile habanero a Yucatán señala que pudo haber sido por vía terrestre a través de nexos comerciales, pues a la llegada de Colón a las Antillas en 1492, los tainos –descendientes de los arahuacos– ya consumían ají (chile), según lo señala dicho personaje en las notas de su primer viaje a América.
Otra teoría de la incursión temprana del chile habanero a Yucatán señala que pudo haber sido por vía terrestre a través de nexos comerciales, pues a la llegada de Colón a las Antillas en 1492, los tainos –descendientes de los arahuacos– ya consumían ají (chile), según lo señala dicho personaje en las notas de su primer viaje a América.
En
el siglo XVI, Diego de Landa reporta el consumo del chile entre los mayas:
…Que
también tuestan el maíz, lo muelen y deslíen en agua, que es muy fresca bebida,
echándole un poco de pimienta de indias (chile) o cacao. Por la mañana toman la
bebida caliente con pimienta (chile), como está dicho, y entre día, las otras
(bebidas) frías, y a la noche los guisados; y que si no hay carne, hacen sus
salsas de la pimienta (chile) y legumbres”.Si bien el testimonio no especifica
de qué variedad de chile se trata, deja claro su consumo tradicional. Pero a
falta de una evidencia tangible sobre la introducción prehispánica del chile
habanero a la península de Yucatán, se ha planteado otra hipótesis que apoya su
llegada posterior a la conquista. Al respecto, se argumenta la prueba
lingüística de que no existe un término en lengua maya para identificar el
chile habanero, como los hay para otros chiles de la zona como el xcat-ik, yaax-ik, chawa-ik, maax-ik
y otros. De aquí se desprende la creencia más extendida de que tanto el fruto
como el nombre provengan de los comerciantes españoles que lo trajeron a la
península desde Cuba en épocas más recientes.
En
este estado, la siembra puede efectuarse en cualquier temporada del año con el
riego adecuado; pero la época de lluvias (junio-septiembre) reviste especial
importancia, pues las temperaturas, humedad y luminosidad favorecen mayores
rendimientos.
Las
plantas de chile habanero no se siembran directamente en el suelo; es común que
las semillas se germinan en sitios especiales llamados almácigos, los cuales
ofrecen condiciones muy favorables de suelo, luz y agua para posibilitar un
buen crecimiento, así se obtienen las llamadas plántulas, que se trasplantan al
sitio de cultivo y también suelen producirse en charolas de poliestireno. En
las localidades tradicionales, los almácigos se hacen en estructuras elevadas
conocidas en la región como canché.
El
terreno adecuado es un sitio no susceptible a inundaciones; en caso de contener
vegetación alta y abundante, ésta sea cortada y quemada. Por otro lado, si el
terreno es de uso continuo, en vez de quemar, es conveniente aplicar herbicidas
desecantes, y si se trata de suelos mecanizados es necesario hacer un surco de
20 a 25 cm de profundidad para permitir el desalojo de agua.
En Yucatán predominan
los cultivos en superficies pequeñas y pedregosas denominadas mecates, que son
unidades de superficie de 400 m2 (20 x 20 m), en los cuales, con apoyo oficial,
algunos productores han cultivado superficies de varias hectáreas en suelos
pedregosos y, actualmente, se empieza a promover el cultivo en estructuras
protegidas.http://www.kacike.org/MartinezEspanol.pdf 2002.
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